
Te toca estar así, tranquilo relajado
dejarte ahora de apuros, de andar desesperado
has cruzado la esquina de los últimos años
y tu pelo antes negro el tiempo lo ha blanqueado.
Te miras al espejo y ves cuánto has cambiado
y recuerdas así cuando fuiste muchacho
las fiestas, los amigos, los amores lejanos
cuando tenías tiempo para todo y podías malgastarlo.
Pero ahora te observas algo viejo y cansado
y la energía de antes te ha ido abandonando
tu cuerpo no es el mismo ni ya tu sexo es ávido
y ahora buscas ese segundo aire que nunca habías tomado.
No queda mucho camino por andar
ya no te queda tiempo que puedas malgastarlo
cada día que pasa más se acerca el final
y no queda otra cosa que tener que aceptarlo.
Ahora andas en bajada lo que ayer recorriste en subida
y si antes ibas rápido, hoy andas lentamente
pues has dejado atrás el otoño de la vida
y te vas adentrando en la cruel primavera de la muerte.
Caracas, XXVII-VI-MCMXCV






